martes, 15 de diciembre de 2015

Hablaré de mis sueños.

Desde muy pequeña no he parado de viajar, tan pequeña era que tenía pocos meses y mis padres ya habían empezado a enseñarme España. Con 19 años que tengo puedo decir que me encanta viajar, adoro viajar. Con mi edad puedo decir que he sobrevivido a 8 mudanzas, que se dice pronto, y muchos pensaréis: "pobrecita, tan joven y nunca ha estado en un lugar estable". Pues veréis, adoro mi vida, adoro que mis padres se hayan tenido que separar y a raíz de eso yo no haya dejado de mudarme junto a mi hermana y mi madre. Sinceramente, creo que es lo mío. Hoy en día, no sé pasar más de 3 años y medio en el mismo lugar, ya sea la localidad o el centro de enseñanza, 3 años en el mismo sitio me parecen una barbaridad, me agobia. Con 19 años puedo decir que he pisado 8 centros de estudios distintos, en los últimos 4 años he cambiado 4 veces de centro. Y me siento orgullosa. Orgullosa de mí y de mi madre. Gracias a ella hoy soy quién soy, el no parar de mudarme ha hecho que vea las cosas y las personas desde otro punto de vista. Ya no me importa dejar mi vida atrás, ni a mis amigos, ni a la gente que veo a diario, puede sonar lo más triste del mundo, pero a mí realmente me encanta. No me siento atada a ningún lugar ni a ninguna persona y es un paso más hacia la libertad que busco dentro de mí desde hace años. Quiero que mi vida no deje de ser así y quiero que la de mis descendientes sea igual, aparecimos en este mundo siendo nómadas, que alguien me explique por qué ahora ya no queremos serlo. ¿Dónde se ha quedado el misterio por lo que queda por descubrir, por saber qué hay más allá de lo que la vista nos muestra día tras día? No os entiendo, de veras. Vosotros diréis que la vida inestable de una persona como yo... Es triste, para mí, lo triste son vuestras vidas.
Yo en los dos años de carrera que llevo ya he cambiado dos veces de universidad, y lo que me queda, puesto que quiero ir de erasmus a Inglaterra y conseguir una beca internacional para ir a Canadá, y el máster quiero hacerlo en Canarias. Mi sueño es vivir fuera de este país donde nos destruimos unos a otros, donde queremos separarnos mediante luchas independentistas, donde la caridad humana y la bondad se han extinguido, y donde la corrupción y la avaricia son nuestro pan de cada día. Quiero huir. Huir hasta encontrar mi sitio en este mundo, y no quiero parar hasta que las piernas me impidan seguir avanzando. Me da igual si tengo que irme a vivir a México, Brasil, Japón, California o Nueva Delhi, dónde sea, hasta encontrar un lugar donde esté completamente a gusto conmigo misma, con mi vida, y aunque llegue a estarlo no dejar de viajar, quiero ver mundo, conocer sus costumbres, su cultura, su lengua, su gente... No quiero abstenerme de todo y quedarme a vivir siempre en este horrible lugar, que no sé cómo podéis estar tan orgullosos de vivir en él y decir con igual orgullo que sois españoles, porque a mí gritar que soy española hasta me avergüenza. Un lugar donde pasa todo lo anteriormente citado, donde la tauromaquia es tratada como un deporte de clase alta y la mejor de las tradiciones, donde los animales abandonados aumentan cada vez que llegan las vacaciones, donde las protectoras de animales poco a poco caen en quiebra mientras los malnacidos de los políticos se llenan sus bolsillos con dinero del pueblo, donde la buena educación y sanidad han pasado a ser un mito, donde la gente de fuera está siendo tratada mejor que la que es de aquí de toda la vida y están viviendo en las calles rebuscando en la basura qué pueden llevarse a la boca o con qué taparse por las noches para no pasar frío porque el gobierno que tenemos no es capaz de dar suficientes ayudas quitándose de su sueldo miles de euros que realmente no les hacen falta, que sólo los gastan para sus lujos, donde la homosexualidad aún hay gente que la ve como algo asqueroso, y donde que las mujeres reivindiquen los derechos que les pertenecen como personas y se llamen a sí mismas como feministas o feministas radicales esté mal visto...
Señoras y señores, vergüenza debería darles decir con orgullo que son españoles, que viva España, que viva la Constitución y además que no quieran emigrar de este país lleno de mierda "porque aquí se está muy bien" y porque les gusta tener una vida estable. Pues a esto sólo puedo decirles : ¡¡que viva mi manera de pensar y viva mi vida inestable!!

sábado, 19 de septiembre de 2015

Un mero títere de la vida, cuyas cuerdas mueve un loco.

Querer ser libre... Sin poder serlo. Sentir que todos realmente me conocen... Cuando luego no es cierto, pues jamás sabrán qué es aquello que pienso.
Quiero volar, como un ave en libertad, no preocuparme por nada que no sea YO, mis gustos, mi comodidad, mi verdadera felicidad. No quiero cuerdas que me retengan, no quiero frases que detengan mi camino; esta soy yo y esto es lo que quiero, mi mente es libre de pensar, y aquello que pienso es lo que quiero, lo que ansío.
No quiero barreras en mi vida, desgraciadamente las habrá, pero no me importa, si no las sobrepaso... las derribaré. ¡Basta de cánons, basta del qué dirán! Mi cuerpo me pide esto, ¿por qué no se lo puedo dar?
No quiero diluvios ni torrenciales por aquello que mi alma me anima a hacer desatando mis cuerdas. No deseo que haya lluvias sin fin, solo quiero que mi felicidad no toque el fondo de este pozo cuya esperanza de salir ni tan siquiera me alberga, quiero que mi felicidad vaya en auge hasta topar con la cima de todos los estatus y entonces, solo entonces... Deje de ser un mero títere de la vida, un mero títere de la sociedad, cuyas cuerdas movidas por un loco... Pueda llegar a cortar.